Cartelería de una boda DIY

 

Si en el anterior post os hablé de la temática y imagen gráfica (logo) de mi reciente celebración de boda DIY, ahora le toca el turno a la cartelería. Los carteles que he creado, contienen el logo, así como una combinación de 2 tipografías: Stay Wildy (la del logo) y Neo Retro Fill (la de la invitación).

Planteé los siguientes carteles:
– Bienvenida
– Bebidas
– Menú
– Mesas
– Fondo Photobooth

Los carteles están impresos en impresora doméstica sobre papel din A4 o din A3 de 80grm pegados con cinta adhesiva de doble cara (por los bordes) sobre cartón de máximo 0,3mm de grueso. No más grueso ya que sino es más difícil de cortar a medida con cutter o tijeras.

 
 

El cartón lo había guardado con anterioridad de varias cajas que estaban en buen estado y con pocas impresiones. En la medida de lo posible, intento reusar y ser más sostenible, especialmente en este tipo de fiestas donde hay mucho desperdicio. Cada pequeño gesto cuenta 😉

Cartel de bienvenida

El cartel de bienvenida de tamaño din A3 contenía una parte de la letra de la canción «Qualsevol nit pot sortir el sol» de Jaume Sisa. Una canción popular catalana, todo un himno a la amistad y esperanza que siempre nos ha gustado y me hacia ilusión.

 

Oh, benvinguts,
passeu passeu, de les tristors en farem fum, a casa meva és casa vostra si que hi ha cases d’algú.

El cartel iba acompañado por la foto que también salía en la invitación, siempre buscando esta coherencia y homogeneidad entre todos los elementos. Ambos atados con una brida pasada a través de 2 agujeros.

 

Carteles de comida y bebida

Los carteles de bebidas no tienen secretos, pues lo importante es que el contenido se vea claro. Me gustó el resultado, es sencillo y limpio.

 
 

El menú, en este caso lo quería en din A1, ya que se tenia que ver de lejos, así que este si lo llevamos a una copisteria y lo hicimos en cartón pluma. La maquetación la hizo mi chico.

 
 

Para hacerlo un poco más moderno, cambié el título de los sub-apartados que me pasó el catering. Por ejemplo la: «Mesa de ensaladas y surtido de zumos naturales», yo la transformé por «L’hort» (el huerto). Escogí nombres que me recordaban a un ambiente de comercio de pueblito (el puerto, la charcutería, el horno, la despensa, el puerto, la barbacoa y la pastelería). Los transformé también en formato cartel para poner en la mesa correspondiente dentro de los recipientes con flores.

Los carteles de mesa los hice maquetando dos carteles por din A4, pegados a cartón y sujetos a un «palillo chino» con silicona caliente.  En mi casa siempre hay alijo de palillos, ya que cuando pedimos comida a domicilio, siempre guardo los que no he usado.

Cartel para entrada y photobooth

El último cartel que os muestro fue sin duda el que más costó. Se trata del fondo para el photobooth. Tenía muchas ideas fichadas en Pinterest, pero tenía 2 limitaciones: no podía clavar nada en la pared y tenía que poderlo transportarlo en mi pequeño coche.

Finalmente opté por un cartel que se pudiera apoyar en un caballete que tenía. Aproveche una tabla de madera que tenia de hace tiempo sin usar para nada. Primero la pinté de blanco y posteriormente hice una plantilla XXL juntando 6 hojas din A3 (120grm) con cinta adhesiva.

Con cuidadito recorté vaciando las letras, reforzando con más cinta adhesiva las uniones entre hojas para que no se notara ninguna imperfección. Una vez presentado encima la madera, me puse a pintar con pintura acrílica negra, y pese a que la plantilla era de cartulina, una vez estuvo seca y levanté la plantilla el resultado fue desastroso porque se había colado pintura en algunos trozos debajo de la plantilla.
Para arreglarlo se me ocurrió darle un toque más rustico, así que lijé un poco la superficie en general, poniendo hincapié en las partes donde se había salido de la plantilla. Después repasé con pintura blanca algunos bordes.

Al final quedé muy satisfecha con el resultado pese a ser diferente a mi idea inicial, quedó con una textura que combinaba a la perfección con la temática rústica y el resto de carteles más «limpios». Le pegué con silicona cliente unas ramas de plástico y papel de hiedra (hacia años había comprado en un mercadillo de escaparatismo mucha cantidad de hiedra, la verdad que pese a ser artificial da el pego, y la usé en otras cosas de la decoración)
Fue un cartel versátil que sirvió tanto en el momento foto de la entrada como el de photobooth en la fiesta. Y lo que más me gusta es que posteriormente se puede convertir en una pieza de decoración de casa.

Os enseño estos carteles a modo de ejemplo para ver lo que se puede conseguir con una buena tipografía y siempre contando mi propia experiencia haciéndolos.
Evidentemente que un buen diseñador gráfico los haría mejor. No dudes en ponerte en sus manos; pero si dispones de poco presupuesto o te hace ilusión hacerlos tu, elige una tipografía bonita y adelante!

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